Carajillo mexicano con Licor 43: receta, proporciones y cómo conseguir la espuma

19 min de lectura Precios comprobados el 12 de octubre de 2026 Guías y Consejos
Contenido del artículo
  1. Antes de empezar: consumo responsable
  2. Qué es el carajillo mexicano
  3. Origen: de dónde viene y por qué se ha puesto de moda
  4. Ingredientes y proporciones
  5. Receta paso a paso: el carajillo shakeado (con espuma)
  6. La otra forma: el carajillo en capas (o "puesto")
  7. Qué café usar (y qué hacer si no tienes cafetera espresso)
  8. Cómo conseguir una espuma densa (y que no se baje)
  9. Variantes: con o sin hielo, otros licores y versión sin alcohol
  10. Carajillo mexicano vs carajillo español
  11. Qué cafetera usar para el carajillo
  12. 1. De'Longhi Dedica EC685: espresso con crema en una cocina pequeña
  13. 2. Bialetti Venus 6 tazas: la alternativa de acero si no tienes máquina
  14. Errores habituales al preparar un carajillo
  15. Cuánto alcohol y cafeína lleva un carajillo
  16. Preguntas frecuentes
  17. Conclusión

Si escribes "carajillo" en un buscador desde España esperas un café caliente con un chorrito de brandy. Si lo haces desde México, o si has visto un vídeo de una cantina de Ciudad de México en el último par de años, lo que buscas es otra cosa: un vaso bajo lleno de hielo, un licor dorado al fondo y un espresso que cae por encima o que sale de la coctelera coronado por una espuma densa. Es el carajillo mexicano, y tiene una curiosidad que me encanta como barista: se prepara con un licor nacido en Cartagena, el Licor 43, y con una técnica, la del café agitado con hielo, que cualquiera que sepa sacar un buen espresso domina en una tarde. En esta guía te cuento de dónde viene (con las versiones que circulan, porque no hay una sola), la receta paso a paso con proporciones que puedes ajustar, las dos maneras de servirlo, qué café usar y cómo conseguir esa espuma que hace que parezca de bar, las variantes con otros licores y en qué se diferencia del carajillo español de toda la vida. Antes de nada, lo de siempre en esta casa cuando hablamos de cócteles: es una bebida con alcohol, para adultos y con moderación.

Antes de empezar: consumo responsable

Aviso: el carajillo mexicano es una bebida alcohólica. Esta guía está pensada solo para personas mayores de edad que ya consumen alcohol y quieren prepararlo bien, no para animar a nadie a beber. No lo tomes si vas a conducir, si estás embarazada o en lactancia, si tomas medicación que no combine con el alcohol o si tienes una condición de salud que lo desaconseje, y nunca lo sirvas a menores. Un detalle específico de los cócteles con café: la cafeína no quita la borrachera ni acelera la eliminación del alcohol; solo hace que te notes más despejado de lo que estás. Y es un cóctel dulce que entra fácil: uno bien hecho, despacio, es mejor plan que tres seguidos.

Con eso claro, vamos a lo nuestro: el café, la técnica y el equilibrio, que es donde un carajillo pasa de ser un licor dulce con café a ser una bebida redonda.

Qué es el carajillo mexicano

El carajillo mexicano es un cóctel de dos ingredientes y medio: espresso, Licor 43 y hielo. Se sirve en vaso bajo (tipo old fashioned), frío, y se toma como digestivo de sobremesa o como arranque de una noche larga. A diferencia del carajillo español, no es un café al que se le añade alcohol, sino un cóctel en el que café y licor pesan casi lo mismo.

El otro protagonista merece presentación. El Licor 43 es un licor español que la familia Zamora empezó a elaborar y distribuir en Cartagena en 1946. Su nombre alude a los 43 ingredientes de una receta que la casa mantiene en secreto; de lo poco que se conoce públicamente destacan la vainilla y los cítricos, que es justo lo que notas al probarlo: dulce, cálido, con un fondo de naranja y limón. Tiene una graduación de 31 % vol., algo menos que un brandy o un ron (que rondan el 36-40 %), y una textura densa y almibarada. Si quieres el detalle de la marca, la entrada de Licor 43 en Wikipedia resume bien su historia.

¿Por qué funciona con café? Porque la vainilla y los cítricos son dos de los aromas que mejor acompañan al espresso. El azúcar del licor redondea el amargor y la acidez del café; el café, a su vez, impide que el licor resulte empalagoso. Es la misma lógica de un café con un toque de piel de naranja o de un latte con vainilla, pero en versión cóctel.

Origen: de dónde viene y por qué se ha puesto de moda

Aquí conviene ser honestos: el origen del carajillo no está claro y circulan varias versiones, ninguna demostrada. Las más repetidas son estas:

  • La versión cubana: sitúa el nacimiento de la costumbre en la Cuba colonial, donde los soldados españoles habrían tomado café con aguardiente o ron para darse "coraje" (de ahí, según esta historia, el nombre). Es la más contada y también la menos documentada.
  • La versión catalana: la relaciona con el cremat, el ron quemado con azúcar, café y canela típico de la costa catalana, del que el carajillo sería una versión rápida.
  • La versión andaluza o "de los arrieros": otras explicaciones lingüísticas y populares la sitúan en el sur de España como bebida de trabajadores que tomaban café con licor a primera hora.

Lo que sí está claro es que el carajillo es de raíz española y que en España se toma caliente y con brandy, ron, orujo o anís, como explicamos en nuestra guía del carajillo clásico (y del quemado). En México, la costumbre llegó con la emigración española y durante décadas fue una bebida de sobremesa larga en casinos, cantinas y restaurantes con clientela de origen español de Ciudad de México. Las crónicas de coctelería mexicana coinciden en que a partir de los años 2000 la versión fría con Licor 43 dio el salto: la adoptó un público joven como bebida para empezar la noche y, poco a poco, pasó a las cantinas de barrio y a las cartas de bares de todo el país.

El último empujón ha sido el de las redes sociales: el carajillo shakeado, con su espuma clara sobre el hielo y el contraste de capas en el vaso, es muy fotogénico, y los vídeos de bartenders agitando la coctelera lo han convertido en un fenómeno internacional que, curiosamente, ha vuelto a España con el apellido "mexicano". Por eso hoy, si buscas "carajillo" en Bing o en Google, buena parte de las recetas que salen son de esta versión fría. Insisto en el matiz: las fechas y anécdotas exactas varían según quién las cuente, así que tómalas como lo que son, tradición oral de barra más que historia documentada. En la entrada de carajillo en Wikipedia tienes un resumen de las variantes por países.

Ingredientes y proporciones

La receta es corta, pero la calidad de cada ingrediente se nota mucho porque no hay nada que lo tape. Para un vaso:

  • Espresso recién hecho: unos 40-45 ml, es decir, un espresso doble corto o un espresso largo. Lo ideal, de máquina y con crema.
  • Licor 43: unos 45 ml como punto de partida.
  • Hielo: abundante. Para la coctelera, cubitos normales; para el vaso, mejor cubos grandes o una sola piedra de hielo, que se funden más despacio y aguan menos.
  • Opcional: tres granos de café o un trocito de piel de naranja para decorar.

Sobre la proporción: no hay una cifra oficial y cada bar tiene la suya. Las recetas mexicanas y las de referencia suelen moverse entre 1 parte de espresso por 1 de Licor 43 y 1 por 2. Esta tabla te sirve para elegir según tu gusto:

Proporción (espresso : Licor 43)Cantidades orientativasResultado
1 : 145 ml + 45 mlEquilibrado: el café se nota, el licor endulza sin tapar. La mejor para empezar y la más citada.
1 : 1,540 ml + 60 mlMás dulce y con más vainilla. Muy habitual en bares.
1 : 230 ml + 60 mlPostre líquido: el licor manda. Para quien encuentra el café amargo. Lleva más alcohol.
1,5 : 160 ml + 40 mlMás cafetero y algo menos alcohólico. Mi favorita con un buen grano de tueste medio.

Mi consejo: prepara el primero a 1:1, pruébalo y ajusta la siguiente vez. Es más fácil subir el licor que arreglar un vaso empalagoso. Y si lo que te gusta es el café, ve hacia el 1,5:1, que además baja el alcohol del vaso.

Receta paso a paso: el carajillo shakeado (con espuma)

Es la versión que se ha hecho famosa y la que más se pide hoy en México. Necesitas una coctelera (vale un bote de cristal con tapa que cierre bien) y un colador.

  1. Enfría el vaso. Llénalo de hielo y agua mientras preparas lo demás. Un vaso tibio funde el hielo en segundos y te deja un carajillo aguado.
  2. Prepara el espresso. Extrae un espresso doble corto (unos 40-45 ml) con su crema. Si necesitas repasar la técnica, en cómo hacer un espresso perfecto en casa tienes dosis, molienda y tiempos. Úsalo recién hecho: es donde está la espuma.
  3. Carga la coctelera. Llénala de hielo hasta dos tercios, añade los 45 ml de Licor 43 y, justo después, el espresso caliente.
  4. Agita fuerte. Cierra bien y agita con energía entre 10 y 15 segundos, hasta que la coctelera esté muy fría por fuera. Ese golpe de aire y frío es lo que monta la espuma.
  5. Cambia el hielo del vaso. Tira el agua y el hielo del enfriado y pon hielo nuevo, mejor cubos grandes.
  6. Cuela y sirve. Vierte a través del colador sobre el hielo nuevo. Verás cómo la espuma sube y se queda arriba como una capa de dos o tres dedos de color avellana.
  7. Decora (si quieres). Tres granos de café sobre la espuma o una piel de naranja exprimida por encima para soltar los aceites, que conectan muy bien con los cítricos del licor.

Un truco de barra: algunos bartenders hacen un agitado en seco (sin hielo) unos segundos antes del agitado con hielo para que la espuma sea más fina. Con espresso fresco no suele hacer falta, pero si tu café espuma poco, pruébalo; eso sí, con el café caliente y la coctelera cerrada sin hielo, abre con cuidado porque la presión del vapor puede soltar la tapa.

La otra forma: el carajillo en capas (o "puesto")

Es la forma tradicional de servirlo en muchas cantinas y la más vistosa si te gusta el contraste: el licor dorado abajo, el café oscuro arriba, y el cliente lo remueve cuando quiere.

  1. Llena un vaso bajo de hielo, mejor cubos grandes.
  2. Vierte los 45 ml de Licor 43 sobre el hielo.
  3. Prepara el espresso y viértelo muy despacio sobre el dorso de una cuchara apoyada en el borde del vaso, para que caiga suave y flote. Como el licor es más denso por el azúcar, el café se queda encima.
  4. Sirve con una cucharilla o un agitador, para que cada uno lo mezcle a su ritmo.

¿Cuál es mejor? Es cuestión de gustos. El shakeado sale más frío, más integrado y con espuma; el de capas es más intenso al principio (el primer sorbo es casi solo café) y va endulzándose según lo mueves. En muchos bares mexicanos te preguntan directamente si lo quieres "shakeado" o "puesto".

Qué café usar (y qué hacer si no tienes cafetera espresso)

Aquí es donde un barista puede aportar algo más que la receta. El café supone la mitad del vaso, y un café plano o rancio se nota muchísimo cuando va frío.

  • Espresso recién molido y recién extraído. Es lo ideal por tres motivos: concentración (aguanta la dilución del hielo), cuerpo y crema, que es la base de la espuma. Un espresso que lleva cinco minutos en la taza ya ha perdido buena parte de la crema.
  • Tueste medio o medio-oscuro. Notas de chocolate, caramelo y fruto seco casan de maravilla con la vainilla del licor. Los tuestes muy claros y ácidos de especialidad pueden quedar raros con un licor tan dulce: no está prohibido, pero el resultado recuerda más a un refresco cítrico que a un carajillo. Los tuestes muy oscuros y quemados, por su parte, aportan un amargor que el licor no logra suavizar.
  • Mezclas pensadas para espresso. Los blends con un pequeño porcentaje de robusta dan una crema más abundante y estable, lo que se traduce en más espuma. Si buscas grano, en los mejores cafés en grano para espresso tienes opciones de tueste medio que funcionan muy bien aquí.
  • Cafetera italiana (moka). Es la mejor alternativa si no tienes máquina. Haz un café bien cargado, sin dejar que hierva al final (retírala en cuanto empiece a borbotear), y úsalo enseguida. Espuma menos porque no tiene crema, pero el sabor es muy digno. Si tu moka saca cafés amargos o tienes dudas con el llenado, repasa cómo usar la cafetera italiana paso a paso.
  • Cápsulas. Funcionan: un ristretto o un espresso intenso de cápsula da un carajillo correcto y con algo de espuma. No será el mejor, pero es la opción más cómoda.
  • Café frío o cold brew concentrado. Da un carajillo sin espuma, suave y menos amargo, ideal para la versión en capas. Si ya preparas café frío en casa, en nuestra guía del café helado tienes cómo hacer un concentrado que no se agüe.
  • Café soluble. Desaconsejado: queda plano y la espuma, si sale, se desmonta en segundos.

Cómo conseguir una espuma densa (y que no se baje)

La espuma del carajillo shakeado es la misma familia que la del Espresso Martini: no es leche ni nata, sale del propio café. La crema del espresso contiene aceites, gases y compuestos que, al agitarse con fuerza en frío, atrapan aire y forman una capa estable; el azúcar del licor ayuda a darle cuerpo. Estos son los factores que más influyen, por orden de importancia:

  1. Café fresco con crema. Sin crema no hay espuma. Grano tostado hace unas semanas (no meses), molido al momento y extraído justo antes de agitar.
  2. Agitado enérgico. Diez segundos tímidos no bastan. Agita con fuerza, de arriba abajo, hasta que la coctelera queme de fría.
  3. Mucho hielo en la coctelera. Llena dos tercios. Con poco hielo el café no se enfría lo bastante rápido y la espuma sale floja.
  4. Colar sobre hielo nuevo. El hielo de la coctelera ya está roto y medio fundido; si lo pasas al vaso, aguará el cóctel y la espuma se bajará antes.
  5. Servir y beber. La espuma aguanta unos minutos, no media hora. Este no es un cóctel para preparar antes de que lleguen los invitados.

Si con todo esto sigue saliendo poca espuma, el sospechoso habitual es el café: grano viejo, molienda demasiado gruesa (espresso aguado y sin crema) o un espresso que se ha quedado en la taza mientras buscabas la coctelera.

Variantes: con o sin hielo, otros licores y versión sin alcohol

Una vez dominada la base, el carajillo admite muchas vueltas. Estas son las más habituales:

  • Sin hielo en el vaso (tipo "up"). Se agita igual y se cuela a una copa pequeña bien fría, sin hielo. Queda más concentrado, con más espuma y sin riesgo de que se agüe; eso sí, hay que bebérselo antes de que se temple.
  • Caliente. Hay quien pide en España un carajillo "de 43": un café solo caliente con un chorrito de Licor 43, a medio camino entre el carajillo español y el mexicano. No tiene espuma, pero en invierno tiene sentido.
  • Con mezcal o tequila. Muy popular en México: se mantiene el Licor 43 y se añade un chorrito de mezcal (aporta un punto ahumado) o de tequila reposado. Ojo, porque sube bastante el alcohol del vaso; si lo pruebas, reduce el licor para compensar.
  • Con licor de café. Sustituir parte del Licor 43 por licor de café da un carajillo más tostado y menos avainillado.
  • Con crema o leche. Algunas barras añaden un poco de nata líquida o leche al agitar, y el resultado se acerca a un postre. Es una variante de bar, no la receta clásica.
  • Sin alcohol. Para quien no bebe o no puede: agita un espresso con hielo, una cucharadita de sirope de vainilla (o azúcar con unas gotas de extracto de vainilla) y una piel de naranja. Tiene espuma, recuerda al original y no tiene ninguna contraindicación de las del alcohol. Más ideas de este estilo, como el espresso tonic, en nuestra guía de cócteles con café.

Carajillo mexicano vs carajillo español

Comparten nombre y antepasados, pero en la taza (o en el vaso) son bebidas distintas. Este es el resumen:

Carajillo mexicanoCarajillo español
TemperaturaFrío, con hieloCaliente
LicorLicor 43Brandy o coñac (también ron, orujo, whisky, anís)
ProporciónCafé y licor a partes casi igualesCafé con un chorrito de licor
SaborDulce, vainilla, cítricosCafé intenso con calidez del licor, poco dulce salvo que se azucare
ServicioVaso bajo, shakeado o en capasVaso pequeño o taza; versión quemada o flambeada
CuándoSobremesa y arranque de la nocheSobremesa, sobre todo tras comidas largas

Si lo que buscabas era la versión de bar de toda la vida, la de brandy o la quemada con piel de limón y granos de café, la tienes paso a paso en cómo hacer un carajillo clásico. Y si te gustan los cócteles con espresso agitado, el pariente más cercano del carajillo shakeado es el Espresso Martini, que usa la misma técnica de espuma con vodka y licor de café.

Qué cafetera usar para el carajillo

No hace falta una máquina cara. Lo que necesitas es un café concentrado, recién hecho y, si puede ser, con crema. Estas son dos opciones con las que se hace un carajillo muy digno, una de cada tipo: una espresso compacta y una italiana de acero. Ninguna es imprescindible; si ya tienes cafetera, úsala.

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Para un carajillo shakeado, lo que marca la diferencia es tener un espresso de verdad, con crema, recién salido de la máquina, y la Dedica es probablemente la forma más compacta y asequible de conseguirlo. Su bomba de 15 bares y el Thermoblock hacen que el café salga caliente y con crema en poco tiempo, que es justo lo que pide la receta: extraer y agitar sin esperar. Que admita café molido es una ventaja aquí, porque te deja elegir un grano de tueste medio que case con el Licor 43. Como cualquier cafetera de portafiltro, pide un poco de práctica con la molienda y el prensado, pero en dos o tres tardes se domina. Suele estar en torno a 139 €, y en las mejores cafeteras espresso baratas la comparamos con otras opciones de presupuesto parecido.

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Errores habituales al preparar un carajillo

  • Usar café de hace rato. El error más común. Sin crema no hay espuma, y un café recalentado o de termo da un carajillo plano.
  • Agitar poco. Unos movimientos de muñeca no montan nada. Agita de verdad.
  • Servir sobre el hielo de la coctelera. Agua y espuma que se baja. Hielo nuevo en el vaso.
  • Pasarse de licor por miedo al amargor. Si el café es bueno, a 1:1 no amarga. Si amarga, el problema es el café (sobreextraído o tueste demasiado oscuro), no la proporción.
  • Verter el café de golpe en la versión en capas. Se mezcla y pierdes el efecto. Despacio y sobre una cuchara.
  • Tratarlo como un café. Lleva casi tanto licor como café: es un cóctel, con su alcohol. No es para tomar a media mañana ni para encadenar.

Cuánto alcohol y cafeína lleva un carajillo

Merece la pena hacer la cuenta, porque es un cóctel que, por dulce, parece más ligero de lo que es. Con la receta base de 45 ml de Licor 43 a 31 % vol., el vaso lleva unos 14 ml de alcohol puro, algo más de 11 gramos. En España se usa como referencia la unidad de bebida estándar (UBE), que equivale a 10 gramos de alcohol: un carajillo a 1:1 es algo más de una UBE, más o menos como una caña grande o una copa de vino. A 1:2, con 60 ml de licor, ronda los 15 gramos; y si le añades mezcal o tequila, sube bastante más.

En cuanto a la cafeína, depende del café, pero un espresso doble corto lleva una cantidad parecida a la de un café solo de bar (en cuánta cafeína tiene cada tipo de café tienes las cifras orientativas). Si lo tomas por la noche, cuenta con que te puede costar dormirte, y recuerda lo dicho al principio: la cafeína no compensa el alcohol ni te deja en condiciones de conducir. Lo sensato es tomarlo como lo que es, un capricho ocasional de sobremesa.

Preguntas frecuentes

¿Qué lleva el carajillo mexicano?

Solo tres cosas: espresso recién hecho, Licor 43 y hielo. Se sirve en vaso bajo, agitado en coctelera (shakeado) o en capas, con el licor abajo y el café flotando encima. Opcionalmente se decora con granos de café o piel de naranja.

¿Cuál es la proporción del carajillo con Licor 43?

La más habitual es 1:1, unos 45 ml de espresso por 45 ml de Licor 43. Si te gusta más dulce puedes subir el licor hasta el doble que de café (30 ml de café y 60 ml de licor), y si prefieres que mande el café, invierte un poco la proporción. Empieza a 1:1 y ajusta a tu gusto.

¿Cómo se hace un carajillo shakeado?

Llena una coctelera de hielo, añade 45 ml de Licor 43 y un espresso doble recién hecho, agita con fuerza 10-15 segundos y cuela sobre un vaso bajo con hielo nuevo. La espuma sale de la crema del espresso al agitarse en frío, por eso el café tiene que estar recién extraído.

¿Se puede hacer carajillo sin cafetera espresso?

Sí. La mejor alternativa es un café bien cargado de cafetera italiana (moka), usado nada más hacerlo; sale muy rico, aunque con menos espuma porque no tiene la crema del espresso. También valen un ristretto de cápsula o un concentrado de cold brew, este último mejor para la versión en capas.

¿Qué diferencia hay entre el carajillo español y el mexicano?

El español es un café caliente con un chorrito de brandy, ron, orujo o anís, que se toma en la sobremesa. El mexicano es un cóctel frío de espresso y Licor 43 a partes casi iguales, servido con hielo y a menudo agitado para que tenga espuma. Comparten nombre, pero el sabor y la cantidad de alcohol son muy distintos.

¿Qué sabor tiene el Licor 43?

Es un licor dulce con notas claras de vainilla y cítricos, de textura densa y con 31 % vol. de alcohol. Se elabora en Cartagena desde 1946 con una receta secreta de 43 ingredientes. Con el café, la vainilla suaviza el amargor y los cítricos le dan frescura.

¿El carajillo mexicano lleva mucho alcohol?

Con la receta base, 45 ml de Licor 43, lleva algo más de 11 gramos de alcohol puro, un poco más que una unidad de bebida estándar en España (10 g). Si subes el licor o añades mezcal o tequila, aumenta bastante. Es una bebida para adultos, para tomar con moderación y nunca antes de conducir.

Conclusión

El carajillo mexicano es la demostración de que un cóctel de dos ingredientes puede quedar muy bien o muy mal según cómo se trate el café. Quédate con lo esencial: espresso recién hecho y con crema, Licor 43 a partes iguales como punto de partida (ajusta hacia 1:2 si lo quieres más dulce), mucho hielo y una decisión: shakeado, con su espuma color avellana, o en capas, para mezclar a tu ritmo. Un grano de tueste medio y un agitado enérgico hacen más por tu carajillo que cualquier adorno, y si no tienes máquina, una buena moka saca el apuro. Sobre su origen, lo honesto es decir que hay varias versiones y ninguna definitiva; lo seguro es que tiene raíz española, que en México se convirtió en otra bebida y que ahora vuelve a España con apellido mexicano. Y por encima de todo: es una bebida con alcohol, solo para adultos, uno y despacio, nunca si vas a conducir. Disfrútalo como un capricho de sobremesa, que es lo que es.

Alejandro Ruiz

Responsable editorial de El Rincón del Café. Barista certificado SCA con formación en ingeniería industrial. La selección de productos en este sitio se basa en criterios técnicos del nicho (espresso, molienda, calderas, mantenimiento) cruzados con datos verificables de cada modelo.

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