La Chemex es probablemente la cafetera más bonita que existe —de hecho está en museos de diseño—, pero no es solo una cara bonita: su filtro de papel grueso , mucho más denso que el de otros métodos, produce un café excepcionalmente limpio, brillante y delicado , sin nada de amargor ni aceites. Si te has hecho con una y no sabes por dónde empezar, esta es tu guía. Ya cubrimos en su día la review de la Chemex ; aquí te explico cómo preparar café en ella paso a paso : molienda, proporción y temperatura, la importancia del filtro grueso, la técnica de vertido y los errores típicos. Es un método de vertido (pour over) muy parecido a la V60 , pero con su propia personalidad. Vamos con ello.
Respuesta rápida
Para preparar café en Chemex : usa una molienda media-gruesa , un ratio de 1:15-1:16 (p. ej. 30 g de café por 480 g de agua ) y agua a 92-94 °C . Coloca el filtro grueso de Chemex (triple capa hacia el pico), enjuágalo con agua caliente y tira esa agua. Echa el café, haz el preinfusión/bloom (mójalo con el doble de su peso en agua y espera 30-45 s) y luego vierte en círculos lentos , por tandas, hasta completar el agua. El total ronda los 3:30-4:30 minutos . Sale un café muy limpio, brillante y sin amargor , gracias al filtro grueso característico. Necesitarás idealmente una báscula y un hervidor de cuello de cisne para controlar el vertido.
Qué necesitas La Chemex es un método de vertido por goteo, así que el equipo es sencillo pero hay un par de cosas que marcan la diferencia:
La Chemex y sus filtros oficiales (gruesos, específicos; no sirven los de otras cafeteras). Este filtro es la clave de su café tan limpio.Café en grano recién molido a molienda media-gruesa . La molienda según el método es determinante aquí.Agua a 92-94 °C (caliente pero no hirviendo). Repasa la temperatura del agua .Báscula y cronómetro: muy recomendables para acertar con el ratio y los tiempos.Hervidor de cuello de cisne (ideal): para un vertido fino y controlado. Si dudas, mira cómo elegir uno .Con esto, en menos de cinco minutos tendrás uno de los cafés de filtro más elegantes que se pueden hacer en casa.
Molienda, proporción y temperatura Estos tres parámetros definen el resultado. Como receta de referencia para una Chemex de tamaño medio:
Molienda media-gruesa: algo más gruesa que para la V60, parecida a la sal gruesa. El filtro grueso de la Chemex frena el agua, así que una molienda muy fina la atascaría y amargaría el café.Ratio 1:15 a 1:16: por cada gramo de café, 15-16 g de agua. Una receta típica: 30 g de café por 480 g de agua . Ajusta con la guía de ratios .Temperatura 92-94 °C: al ser molienda gruesa y filtro lento, le va bien agua bastante caliente para extraer lo suficiente. Nunca hirviendo.Si el café te sale aguado o ácido , muele un poco más fino o sube la temperatura; si sale amargo o tarda muchísimo en filtrar, muele más grueso. Cambia una variable cada vez.
El filtro grueso: el secreto de la Chemex Antes de la receta, entender el filtro es clave porque es lo que hace única a la Chemex:
Más grueso que ninguno: el filtro de Chemex es notablemente más denso que el de la V60 u otros. Atrapa más aceites y finos, dando un café extremadamente limpio y brillante , casi como un té de café.Colócalo bien: el filtro se dobla en cono; coloca el lado de triple capa hacia el pico de la Chemex (la zona del vertedor). Esto evita que tape el canal de aire.Enjuágalo SIEMPRE: moja el filtro colocado con agua caliente y tira esa agua antes de echar el café. Esto quita el sabor a papel (muy notorio en un filtro tan grueso) y precalienta la Chemex.Saltarse el enjuague es el error nº1 con la Chemex: sin él, el café sabe a cartón. Nunca lo omitas.
La receta paso a paso Con el filtro ya colocado y enjuagado, y la Chemex precalentada (tira el agua del enjuague), vamos al café:
1. Añade el café: echa los 30 g de café molido en el filtro y nivélalo con un golpecito. Haz un pequeño hueco en el centro.2. Preinfusión o "bloom": arranca el cronómetro y vierte el doble del peso del café en agua (unos 60 g) en círculos, mojando todo el café. Verás cómo "burbujea" y se hincha (libera CO2). Espera 30-45 segundos . Este paso es clave para un café uniforme.3. Primer vertido: vierte en espirales lentas desde el centro hacia fuera (sin mojar el papel de los bordes) hasta llegar a unos 250-300 g de agua total. Deja que baje un poco.4. Segundo vertido: sigue añadiendo agua en tandas, manteniendo el nivel, hasta completar los 480 g. Mantén un hilo fino y constante.5. Deja filtrar: espera a que pase toda el agua. El total (desde el bloom) debería rondar los 3:30-4:30 minutos .6. Retira el filtro y sirve: quita el filtro con los posos, da un suave remolino a la Chemex para homogeneizar y sirve.El resultado: un café limpísimo, aromático y sin amargor, que sabe distinto (mejor) según el grano. La Chemex luce especialmente con cafés de filtro de calidad.
Errores típicos a evitar La Chemex es muy gratificante, pero estos fallos la estropean:
No enjuagar el filtro: el más común. Sabor a papel garantizado. Enjuaga siempre.Molienda demasiado fina: atasca el filtro grueso, el café tarda muchísimo y sale amargo y sobreextraído. Ve a media-gruesa.Verter de golpe o muy rápido: rompe el lecho de café y da una extracción irregular. Vierte despacio, en espirales, por tandas.Mojar el papel de los bordes: si el agua resbala por el filtro sin pasar por el café, "se salta" parte del café y aguada la taza. Vierte hacia el centro.Saltarse el bloom: sin la preinfusión, el café se extrae de forma desigual. No te lo saltes.Agua hirviendo: amarga el café. Deja que baje a 92-94 °C.Si algo no sale fino, casi siempre es el enjuague, la molienda o el vertido. Tienes más fallos generales en errores comunes al hacer café en casa .
Chemex vs V60 y otros métodos Si ya conoces otros métodos de filtro, te ayudará situar la Chemex:
Vs V60 : ambas son vertido, pero el filtro de la Chemex es más grueso , así que da un café aún más limpio y ligero y filtra más lento. La V60 es más rápida y versátil; la Chemex, más elegante y "pulida".Vs AeroPress : la AeroPress es por presión/inmersión, más rápida y con más cuerpo; la Chemex es más limpia y delicada.Vs prensa francesa : son opuestas: la prensa da un café con cuerpo y aceites; la Chemex, lo más limpio posible.Para varias tazas: la Chemex es ideal para preparar varias tazas de golpe con un acabado precioso, perfecta para invitados.Si te gusta el café limpio, brillante y que respeta los matices del grano, la Chemex es de las mejores opciones. Acompáñala de un buen café de calidad y notarás todo su potencial.
Preguntas frecuentes
¿Qué molienda se usa para la Chemex?
Para la Chemex se usa una molienda media-gruesa, algo más gruesa que la de la V60 y parecida a la sal gruesa. La razón está en su característico filtro de papel, mucho más grueso y denso que el de otras cafeteras, que frena bastante el paso del agua. Si se usara una molienda demasiado fina, el filtro se atascaría, el café tardaría muchísimo en pasar y saldría amargo y sobreextraído. Por eso conviene mantenerse en ese punto media-gruesa, que permite un flujo adecuado y una extracción equilibrada. Como referencia práctica, si el café sale aguado, ácido o demasiado flojo, se puede moler un poco más fino o subir ligeramente la temperatura del agua; en cambio, si sale amargo o el filtrado se eterniza, conviene moler más grueso. Lo ideal es ajustar una sola variable cada vez hasta dar con el punto. Además, siempre es mejor moler el café justo antes de preparar, a partir de grano, porque así conserva todo su aroma, algo que se nota especialmente en un método tan limpio y delicado como la Chemex.
¿Cuánto café por agua se pone en la Chemex?
La proporción o ratio recomendada para la Chemex está entre 1:15 y 1:16, es decir, entre 15 y 16 gramos de agua por cada gramo de café. Una receta típica y fácil de recordar para una Chemex de tamaño medio es usar 30 gramos de café por 480 gramos de agua, lo que da un resultado equilibrado para varias tazas. A partir de ahí se puede ajustar al gusto: para un café algo más intenso se baja ligeramente la cantidad de agua o se sube la de café, y para uno más suave se hace al contrario. Lo más recomendable es pesar tanto el café como el agua con una báscula, ya que medir a ojo hace que cada preparación salga distinta y dificulta repetir el café que ha quedado bien. Conviene también tener en cuenta el tamaño de la Chemex, porque las hay de distintas capacidades, y mantener siempre la misma proporción adaptando las cantidades. Una de las grandes ventajas de la Chemex es precisamente que permite preparar varias tazas de una sola vez manteniendo ese ratio, algo muy práctico cuando hay invitados.
¿Por qué hay que enjuagar el filtro de la Chemex?
Enjuagar el filtro de la Chemez antes de echar el café es un paso imprescindible, y saltárselo es el error más común con este método. Hay dos razones principales. La primera es eliminar el sabor a papel: el filtro de la Chemex es notablemente más grueso y denso que el de otras cafeteras, por lo que, si no se enjuaga, transmite un claro sabor a cartón que arruina el café; al mojarlo con agua caliente y tirar esa agua, se elimina ese sabor. La segunda razón es precalentar la propia Chemex y el filtro, de modo que el agua de la preparación no pierda temperatura de golpe al entrar en contacto con el cristal frío, lo que ayuda a una extracción más estable. El procedimiento es sencillo: una vez colocado el filtro en la Chemex, con la triple capa hacia el pico, se vierte agua caliente para empaparlo por completo y luego se desecha esa agua antes de añadir el café molido. Es un gesto de pocos segundos que mejora enormemente el resultado, así que nunca conviene saltárselo.
¿Qué diferencia hay entre la Chemex y la V60?
La Chemex y la V60 son ambas cafeteras de vertido o pour over, en las que se vierte el agua a mano sobre el café molido en un filtro de papel, pero tienen diferencias importantes. La principal está en el filtro: el de la Chemex es mucho más grueso y denso que el de la V60, lo que hace que atrape más aceites y partículas finas y que el agua pase más despacio. El resultado es que la Chemex produce un café aún más limpio, brillante y ligero, casi como un té de café, mientras que la V60 da una taza también limpia pero con algo más de cuerpo y matices, y filtra más rápido. La V60 es más versátil, rápida y económica, y permite mucho juego para experimentar, mientras que la Chemex es más elegante, está pensada también como objeto de diseño y resulta ideal para preparar varias tazas de una vez con un acabado muy pulido. En cuanto a la molienda, la Chemex pide una algo más gruesa que la V60 por culpa de su filtro lento. La elección depende del gusto: si te encanta el café muy limpio y delicado, la Chemex es ideal; si quieres versatilidad, la V60.
¿Cuánto tarda en hacerse un café en Chemex?
El tiempo total de preparación de un café en Chemex suele rondar entre los tres minutos y medio y los cuatro minutos y medio, contando desde que se inicia la preinfusión o bloom hasta que ha pasado toda el agua a través del filtro. Ese tiempo se reparte en varias fases: primero la preinfusión, en la que se moja el café con el doble de su peso en agua y se espera entre 30 y 45 segundos para que libere el CO2 y se hinche; después los vertidos sucesivos del agua restante, realizados en círculos lentos y por tandas; y finalmente el tiempo que tarda en filtrar la última agua. Si el café pasa mucho más rápido, probablemente la molienda sea demasiado gruesa o el vertido demasiado brusco; si tarda muchísimo más, casi seguro la molienda es demasiado fina y está atascando el grueso filtro de la Chemex. El tiempo, por tanto, es también un buen indicador para ajustar la molienda: dentro de ese rango de tres minutos y medio a cuatro y medio se suele obtener una extracción equilibrada y un café limpio y sabroso.
Conclusión Preparar café en Chemex es un pequeño ritual que recompensa con uno de los cafés de filtro más limpios, brillantes y elegantes que puedes hacer en casa. Quédate con lo esencial: molienda media-gruesa , ratio 1:15-1:16 (30 g por 480 g), agua a 92-94 °C , y la técnica de enjuagar siempre el filtro , hacer el bloom y verter despacio en espirales por tandas. El filtro grueso es su gran seña de identidad y la razón de su pureza en taza. Evita los errores típicos —no enjuagar, moler muy fino, verter de golpe— y en un par de intentos tendrás tu receta perfecta. Es ideal para varias tazas y para disfrutar de un buen grano en todo su esplendor. Ahora solo queda practicar y disfrutar de ese café tan delicado que solo da la Chemex.